No tengo ganas de ir a la escuela.
Es temporada de calor y realmente hace un calor de los mil diablos, supongo que los diablos han de ser muy calientes, supongo que para estar a nivel con el calor del infierno, supongo que el infierno debe ser muy caliente.
Supongo que esto es el comienzo, o el final, como siempre indistinguibles entre un halo de ansiedad y de esperanza. O algo así. El caso es que no tengo dinero para psicoterapia y nadie controla Internet so volveré a escribir las trivialidades cotidianas por estos lares.
A veces las personas sueltan frases dentro de una plática cualquiera, a veces son simples lugares comunes, pero a veces parecen tan certeras que uno cree que te están leyendo el maldito pensamiento (lo de maldito es solo para enfatizar), en este momento aun recuerdo una frase que dijo mi padre:
Día de Fieles Difuntos
Hace 2 años

